Scott Derrickson (2012)
En biología se dice que el medidor de la calidad de agua de un río es la presencia de nutrias. En cine el medidor de la calidad del producto es la presencia de Ethan Hawke.
No estamos ante un sobresaliente. Tampoco estamos ante una pionera en su subgenero como lo pudieron ser Halloween, La Noche de los Muertos Vivientes o El Proyecto de la Bruja de Blair. Ni mucho menos podemos decir que se trate de una joya menospreciada o ignorada en su tiempo que fuese rescatada años después, como fue el caso de La Cosa. Sinister de hecho funcionó muy bien en taquilla y fue razonablemente bien valorada por la crítica. Simplemente es una buena película de terror, efectiva y con un final desolador, algo que comparte con todas las películas mencionadas.
Hay quien critica el uso de jumpscares. Yo soy el primero en señalarlo cuando una película basa su efectividad en los mismos. No obstante creo que no es el caso. Aquí el jumpscare es un recurso más, pero hay un miedo profundo más allá. ¿Ese plano en el que Ethan Hawke aparta la mirada del portátil momentáneamente y la imagen fija de Bughuul de pronto se mueve para seguirlo con la mirada? Seguramente el momento más aterrador de la película. Ese bicho greñudo y siniestro (valga la redundancia) seguramente ocupe mi top 3 de criaturas que hacen que mire a los lados cada vez que camino solo de noche (junto con Michael Myers de Halloween y el cantante de Nickelback cuando tenía melena rubia y perilla morena).
Ethan Hawke en este periodo de tiempo se aficionó a pasarlo mal: En apenas cinco años estrenó Sinister y La Purga. En First Reformed también lo pasaba mal pero de otra forma. Aquí resulta odioso en su megalomanía y egoísmo disfrazados de empatía, y en la segunda mitad muestra el pánico y la paranoia con una efectividad pocas veces vista. Vincent D´Onofrio sale unos segunditos y eso ya eleva aún más el nivel (el señor cucaracha de Men In Black que pedía “azuuucar”, el recluta patoso de La Chaqueta Metálica. Un tesoro nacional,una INSTITUCIÓN, chitón he dicho.). La banda sonora se te queda grabada en el occipucio y te persigue al mismo nivel que Bughuul.
Por sacar peros echo en falta haber podido tener acceso a las revelaciones siniestras de los niños en clase (como ocurría en Hereditary, por ejemplo). Me queda la sensación que el personaje de la mujer queda bastante desdibujado y su recorrido habría sido muy interesante. Por último pero no menos importante; Vincent D´Onofrio merecía más minutos. Vincent D´Onofrio SIEMPRE merece más minutos.
Me quedo con haber visto una buena película de terror. No es perfecta pero sí es efectiva, inquietante, desagradable, angustiosa y disfrutona. En mis Halloweens nunca puede faltar y así se lo recomiendo a quienes disfruten el género.
De las pocas películas de terror que he visto que no me ha terminado dando vergüenza ajena. Es habitual que cuando empiezan las cosas paranormales me resulte todo totalmente ridículo y pierda el interés. Con Sinister no me ha pasado eso.
En este caso aguanta bastante la tensión de si lo que estás viendo es sobrenatural o simplemente los delirios de un borracho (con un hijo rarete), y para cuando ya destapa todas sus cartas con Mr. Boogie y los niños endemoniados lo hace de forma que al menos a mi no se me hace cargante.
Otra de las cosas de las que se peca mucho en este género es en ir incrementando los sustos hasta que dejan de tener efecto, pero aquí guarda bien esos momentos para dos o tres ocasiones en que sí dan mal rollo de verdad, como esa mirada desde la pantalla del portatil. Ansiedad cada vez que llegaba la noche en esa casa.
En cuanto a la historia me parece que está bien y es original, me ha recordado a Resolution con la cosa esa de tener al malo en cintas de video (ni una semana sin mencionar a Aaoron Moorhead y Justin Benson). Eso sí, el personaje de la mujer está escrito de forma ridícula. Que no se entere de que se han mudado a la casa de los inquilinos ahorcados hasta días después no hay por donde cogerlo. No se han matado con el guion en esos detalles, aunque supongo que tampoco les importaba mucho al fin y al cabo.
Podría empezar y terminar mi crítica con las tres palabras más facilonas: “me he cagado”.
No tiene ningún mérito porque no veo películas de miedo porque no me gusta pasar miedo, por ello tampoco tengo ni idea de cómo puntuar una película de miedo. ¿Según el miedo que me ha dado? 5 estrellas. ¿Según la felicidad que me ha hecho sentir? Cero estrellas. Al final he decidido poner estrellas al azar.
En el segundo 20 yo ya tenía miedo, y es fuerte porque ni había empezado la película, solo era la cortinilla inicial del logo de la productora.
Hay pequeñas partes que disfruté y me hicieron sentir en casa, como es ver a un sheriff hacer sus labores americanas o unos niños dejándose el desayuno (por supuesto bacon) sin probar en la mesa porque llegan tarde al cole. También disfruto de los dientes de Ethan Hawke, ya que debe ser de los pocos actores de Hollywood que no se ha puesto carillas. En las reviews de Letterboxd se alude mucho a su cárdigan, sinceramente estaba tan cagada que no pude atender a nada que no fuera esa luz de linterna y a los jumpscares de Mr. Boogie. Al que por cierto, le han puesto un nombre muy poco terrorífico.
Hay algunas cosas que me parecieron un poco pobres, como los diálogos entre el matrimonio (especialmente los del inicio) y los maquillajes de los niños, sacados de la casa del terror de las fiestas de agosto de mi pueblo (no tengo pueblo).
Bueno, pero que lo mejor de esta peli es haberla terminado, toda una proeza teniendo en cuenta que la tuve que ver a lo largo de cuatro días y el último acompañada. La primera vez no llegué ni al niño saliendo de la caja de cartón, la segunda lo dejé en cuanto el colega Boogie se movió en el ordenador. Escalofríos.
Indagando un poco sobre la película, en seguida di con un estudio que pone a Sinister como la película más aterradora de todos los tiempos. No lo digo yo, lo dice la ciencia… No parece el estudio más profesional, pero cogen a gente y les miden la frecuencia cardíaca mientras ven una selección de las mejores películas de terror. Obtienen diversos datos, como el susto más grande, y elaboran una gráfica de las variaciones de ppm durante la cinta. De ahí se elabora una lista en la que en 2020 Sinister la encabezaba como la película que de media mantenía las pulsaciones más altas. Me he echado un buen rato mirando cositas, así que os dejo el enlace por si queréis bichear (https://www.broadbandchoices.co.uk/features/science-of-scare)
La película me deja un poco frío; la trama se va resolviendo de manera muy lineal y previsible. La aparición del profesor o experto que aparece convenientemente cada vez que necesitamos un escalón más en la trama es un poco de chiste. Aunque no tiene demasiadas fisuras, la falta de suspense no te deja entrar en la atmósfera aterradora que esperas de Sinister. Punto y aparte es el desarrollo de los personajes, bastante deficitario, pero que podrías dejar pasar en el caso de estar muy metido. Él es un escritor obsesionado con volver a escribir un éxito; su mujer podría perfectamente ser un perro y no notaríamos la diferencia y los hijos están porque son necesarios para cumplir el patrón de los asesinatos. Diría que el policía es el mejor, aportando cierto desahogo humorístico a la cinta.
Personalmente, tengo el problema de que abraza lo fantástico casi desde el principio, y el tipo de terror en el que yo consigo entrar más es el que permanece siempre velado.
