Bad apples

Jonatan Etzler (2025)

Hay dos tipos de niños: los que son insoportables por estar todo el rato liándola y los que son insoportables por ser demasiado buenos.

Esta peli nos brinda la oportunidad de odiar a ambos tipos a través de la protagonista. Y no solo de odiarlos, sino de verlos sufrir gracias a Saoirse Ronan, que ya conocía de Lady bird y sigue siendo la mejor.

Ella era mi única referencia antes de verla porque la película pertenecía a la sección New directors, pero que gran acierto haberla elegido porque seguramente haya sido mi favorita del festival. El nombre del director, Jonatan Etzler, habrá que apuntarlo.

La película nos pone en la piel de una profesora de primaria que tiene que lidiar con un niño problemático en su clase de niños buenos. En principio nada extraño, una premisa simple que se nos muestra de forma ligera y divertida. Podríamos decir que es una comedia, aunque tampoco rehuye de la complejidad de la situación que atraviesa el niño y la gravedad de algunos temas subyacentes como el abandono o la falta de atención y cariño que tiene. Definitivamente asignarle un género sería encorsetar a la película, que según avanza va cogiendo caminos totalmente imprevistos y que solo te animan a querer seguir viéndola.

Para mi, la The substance de este año. Una vez entras, te dejas llevar y aceptas con gozo cualquier locura que te proponga.