Robert Zemeckis y Bob Gale (1985)
Si tiene viajes en el tiempo, ya tiene toda mi atención. Ya se pueden poner en modo científico o tomarse menos en serio, como es el caso. Además, esta es la modalidad más agradecida, la de poder ir al pasado y alterar el presente. Si te vas a poner en modo «eso es imposible porque mimimi», pues vas a poder acabar con cualquier película del género por mucho que Nolan te siente, pare la narración y te dé una chapa de 20 minutos seudocientífica.
Back to the Future tiene una estructura magnífica, cuenta una historia de viajes en el tiempo que siempre es compleja, haciéndolo todo muy dinámico y sencillo. Cada una de las imágenes que siembra en la primera parte las vas a poder recoger a lo largo de la cinta. Muy satisfactorio.
Hay que hacer el esfuerzo de ver la película desde la perspectiva de los 80 y no me parece que haya envejecido especialmente mal. Entiendo por qué se ha convertido en un icono para generaciones. El Delorean, Doc, la tremenda banda sonora, Chuck Berry… Con el que no puedo es con el padre, en sus dos versiones, con ese repertorio de muecas y lo tonto que es. La peor versión del peor Jim Carrey.
Y no hay que obviar que esencialmente esta es la película de una madre que se quiere tirar a su hijo adolescente.
“Si vas a crear una máquina del tiempo, mejor hacerla con estilo.”
A estas alturas no vamos a descubrir la influencia y el calado que ha tenido esta película con cosas totalmente míticas como el Delorean o los dos protagonistas (que ganas me han dado de ver Rick and Morty), pero tal vez revisionarla no haya sido la mejor idea.
Volvemos a una película apadrinada por Steven Spielberg y se nota en cosas que parece que van de la mano con su contrato, como la obligada escena de una persecución. Ya la vimos en Los Goonies con bicicletas, ahora ha tocado con monopatín y no quiero hacer spoilers pero la semana que viene toca E.T.
No voy a ponerme a criticar lo más obvio porque no acabaría nunca. Y es que no se como estarían las cosas en los 80 (en principio me ha parecido exagerado) pero joder, hasta Rosalía se escandalizaría con tanto -ismo.
Quitando eso, lo cual es imposible porque el 95% de la película consiste en agresiones sexuales, laborales y de bullies, creo que le falta un poco de chicha. Más allá de el imaginario de viajes en el tiempo, condensador de flujo y todo lo ya comentado, la trama y los personajes no ofrecen gran cosa.
Voy a perdonarle la simpleza en cuanto al tema de viajes en el tiempo porque entiendo que fue pionera en muchas cosas y construyo cuando todo era campo, pero, ¿los personajes? Es difícil echarse a la cara personajes más planos que los de esta película. Absolutamente todos basan su personalidad en un par de frases (validas para cualquier década en la que estén vivos) y no esperes la más mínima evolución.
Y para sorpresa de nadie la película no puede ser más superficial. Resulta que lo importante después de todo es ser guapo, rico y con un trabajo exitoso. Menos mal que Marty alteró el pasado para, sin ningún remordimiento o pena, cambiar a su familia por una más exitosa y un coche mejor.
Eso sí, me quedo con ganas de ver los skates voladores. Resulta que eran de la 2.
No sabría decir por qué pero esta película es muy acorde al Año Nuevo. ¡Marty McFly! Tan solo el mejor nombre del cine creado para un chaval (rodando con 24, haciendo de 17) con el outfit más mítico de la historia. Es más, cada broma recurrente del chaleco salvavidas la hace más arrebatadora.
Es muy divertida, ¡es que es divertidísima! Para mí solo baja el nivel con la parte más de “aventuras”, cuando Doc tiene que traer a Marty (quiero decir, Calvin Klein) de nuevo al futuro en la torre del reloj de la plaza de pueblo. Ahí se le notan demasiado las costuras del tiempo y flojea porque pierde toda la parte innovadora de trama y personajes arriesgados (lo de los libios es cuanto menos gracioso).
Para empezar, cuando inicia la película Marty tiene una novia. ¡Una novia! ¡¡No un interés romántico!! Es chocante que el protagonista no tenga que conquistar a una mujer en el escenario B mientras salva al mundo (o a sí mismo) en el A. Zemeckis empieza bien rompiendo esquemas. Para seguir, el personaje de Doc, que es un señor despeinado colega de un adolescente. Su presentación es también muy buena: primero por teléfono para crear expectativas hasta que se deja ver un rato después. Es un señor al que posteriormente conocemos de joven y sigue siendo súper señor. Para añadir, la cosa más bizarra que existe, que es decidir que a la madre del protagonista le guste su propio hijo, nivel meterle boca. Totalmente innecesario y aun así fui convenciéndome a mí misma de que no estaba tan mal la idea. Para terminar, otra cosa muy arriesgada es la construcción y evolución del padre. Es muy duro, y exagerado, que esa sea su vida en el pasado, y además que su propio hijo tenga que salvarle varias veces. No todos los padres son héroes, gracias Zemeckis por romper otro estereotipo. Igual se pasa de cruel, pero estoy a favor.
Por curiosidad he hecho algunas búsquedas y he caído en esas infografías que analizan los saltos temporales y los hilos de reddit conspiranoicos. Qué divertido es cuando una película entra por la puerta de la historia y deja referencias por todas partes.
PD. Siempre me ha hecho ilusión que Doc empezara los viajes al pasado el día de mi cumpleaños (de 1985).
Seguimos con la nostalgia ochentera. Esta vez le ha tocado a Regreso Al Futuro. Una película mas ochentera que Martes y 13 dándole un bofetón a Loquillo con una mirinda. Mientras llevan hombreras. Y se chutan. Porque son los ochenta.
Empiezo por lo bueno: Michael J Fox logra uno de los personajes más icónicos de la historia del cine. Marty McFly es carismático, adorable y gracioso a partes iguales. No pretende ser un alfa, tampoco es un friki, un macarra o un zoquete. Escucha rock, hace skate, trata bien a su novia y no rehuye el conflicto. Tampoco es impermeable. Es el chaval que seguramente cualquier espectador adolescente querría ser. El peso del icono por desgracia suele pasar factura y a Michael J Fox le costó meterse en nuevas pieles fuera de la saga (como le ocurriría también a Luke Skywalker, a Harry Potter, a Spiderman o a Frodo). La recreación cincuentera es impecable y la banda sonora es sencillamente otra maravilla más de Alan Silvestri.
Lo malo: Por qué no me dan una explicación convincente o por lo menos no-legalmente-comprometedora al hecho de que un adolescente sea el mejor amigo de un adulto hecho y derecho que vive sólo?
Me lo he pasado en grande viendo Regreso Al Futuro. Ahora ya sé de dónde viene la palabra “Condensador de Fluzo”. Y por qué la productora de Muchachada Nui se llamaba Hill Valley. Dicho esto los ochenta me siguen dando repeluco y pienso contraatacar con obras maestras de los 2000: Híncame el diente, Epic Movie, Norbit… Cuando llegue el turno de Campamento Flipy? Ahí sí que vamos a gozar.
De este mini ciclo ochentero que venimos viviendo en ecdc, esta era la única película que sí recordaba haber visto. Aunque probablemente hayan pasado unos 25 años de ese primer visionado. Recordaba algunos detalles específicos, pero lo que había olvidado es que una de las tramas principales es una madre enchochada de su hijo. Creepy. (Por lo visto los señores de Disney pensaron como yo, y rechazaron producir el guion de Zemeckis y Gale).
La película se compone de numerosos elementos icónicos: desde el chaleco de Marty Mcfly, los pelos locos de Doc (Doc en general), el Delorean, la canción principal, el monopatín… Cositas que dan para disfraz, que dan para meme. Y que ayudan a que se haya convertido en un clásico atemporal.
Pero (se intuía el pero) no la he disfrutado. Yo sé que no puedo ver con mis ojos de 2026 una película de 1985, pero si pienso que se trata de una película dirigida en principio a un público infantil, hay muchos momentos que me cuesta digerir. Tiene incontables incorrecciones políticas, lo cual no siempre es negativo, pero cuando esta incorrección no tiene ningún fin, chirría. Además, se me ha hecho larga (un poco tostón).
Mi conclusión, aunque me duela: Patricia, deja de romantizar los 80 y el mundo teen
