Lars and the real girl

Craig Gillespie (2007)

 

No me esperaba esto para nada. Llevaba una racha de pelis del club del cine que meh, y esta me dejó con el corazón blandito. Y sinceramente, que acabe una peli y un rato después sigas emocionada es de las mejores sensaciones que puede dar el cine.

Además, la transición por la que pasé fue notable. Empecé un poco con la idea de la pereza que me da que todo el mundo se empeñe en que vivamos emparejados y pensando quién quiere habitar en esos lugares donde las casas se vuelan con un soplido, tu único vecino es tu hermano, lo único que se hace es ir a la iglesia y siempre hace mucho frío. Luego, llegó la conversación entre hermanos en el que Lars confiesa que a diferencia de su padre, él no quiere vivir solo. Cambio total. Incluso volví atrás para ver si el subtítulo estaba mal, no encajaba en la historia. Tras eso, durante las primeras escenas de la muñeca, la verdad es que me reí muchísimo. Toda esa cantidad de planos generales random de Bianca. Buenísimos, risas sinceras. Cuando se cae de la cama hacia un lado o tirada en un manto de hojas. Y después, llegó el pueblo y me conquistó. No solo la cuñada de Lars, que me parece una persona increíble y podría escribir dos folios sobre ella (¿Hola? Embarazada y dispuesta a cuidar al hermano de su marido, además con autocrítica. Tal vez intensa de más, pero adorable). Bueno, es que todas las mujeres de la peli. La doctora, que menuda crack, qué vocación, manejando la situación a la perfección. Las mujeres mayores del pueblo, que se juntan para sentarse y coser y simplemente estar. Un pueblo que se entrega por una muñeca y por quien quiere a la muñeca. He acabado amando ese pueblecito frío que una hora y media antes detestaba.

Quizá lo mejor de esta peli es que me da igual que sea una peli y solo quiero hablar de la historia y los personajes. Así que sigo hablando, no me odiéis porque siempre intento escribir una crítica corta, pero no me sale, eh, es que no me sale. Bueno, es que Lars and the real girl tiene todo lo que me gusta: dramita familiar, reflexión, Ryan Gosling con papada cantando y escena en cementerio como broche de oro.

Hablemos ahora del debate en sí, venga. El planteamiento de ‘no somos nadie para impedir la felicidad ajena por muy rara que sea’ se me ha quedado un poco dentro. Me encantaría no decir esto, pero inevitablemente me identifico con el hermano. La sociedad y el juzgar han calado demasiado hondo en todos como para tolerar a alguien cerca que va por la vida con un muñeco cual pareja, por muy feliz que se sienta, aunque tampoco sé hasta qué punto es aceptable omitir que una enfermedad mental transitoria es lo que está otorgando esa felicidad.

En fin, que una peli muy tierna. Habría sido muy fácil retratar a un pueblo de gentuza metiéndose con el pobre Lars y riéndose a lo básico de una muñeca hinchable pero el desarrollo de la película me hace creer en la bondad. Lars ha sido capaz de crecer, matar a su personaje, no caer en el estigma, seguir adelante y no enfangarse en el conflicto. A ver, igual es todo demasiado cursi y el final definitivamente no es lo mejor, pero bueno, a callar.

Bonus extra:

  • El máster en paternidad que se sacan Karin y Gus, van a ser padrazos.

  • Pensar en todo ese dinero que se han gastado en médicos falsos y funerales.

  • La taza con nariz y el pájaro que mantiene el equilibrio. Que por alguna casualidad de la vida, yo también los he tenido exactamente iguales.

»Lars y una chica de verdad», un regalo de película para estos tiempos en los que las taras en cómo nos relacionamos se están convirtiendo en la norma. Al ver el tráiler pensé que no me iba a gustar mucho, me esperaba otra comedia independiente que ni fu ni fa. Me equivoqué

Es “emotiva bien”, te hace pensar y pasar un buen rato y tal y como está el panorama te deja con buen ánimo sin entrar ni en moralinas ni en chantajes emocionales (PIXAR). Está bien tener la sensación, al acabarla, de que si colapsas en algún momento la gente que tienes alrededor no te estigmatizará y repudiará a las primeras de cambio. Siendo la película de 2007 creo que encajaría perfectamente en la ola woke de las plataformas a día de hoy, de pocas de esos años se puede decir lo mismo.

La historia es sencilla y el guion es ingenioso aunque en momentos quizás algo naif. En un momento casi desconecto por esta cosa hipócrita de los americanos de hacer brillar este sentido de comunidad como el que retrata Las Chicas de Gilmore, del que carecen… pero bueno ya sabéis estadounidenses estadounideseando

La introversión de Lars aunque exagerada me hizo sintonizar desde el principio con el personaje y la historia. Sorprendentemente el Ryan Gosling de la nunca suficiente repudiada »Diario de Noa», interpreta a este inadaptado de una manera muy estereotipada y creíble a la vez. Una razón más por la que me gustó tanto la película fue que la otra protagonista está interpretada por Emily Mortimer, de la que ando perdidamente enamorado desde que vi Newsroom (no shame)

No recuerdo haber oído hablar de esta película nunca es una pena que estas joyitas pasen desapercibidas.

Un boomer consejo en forma de meme:

La recomendaría pero no a todo el mundo. Dudaba entre 3 o 4 estrellas pero mira, me ha gustado, me ha resultado entretenida y el tema que toca no es baladí y te hace pensar. Además no se me ha hecho pesada así que no me lo pienso y 4 estrellas para Lars.

LO QUE SÍ:

-Además de lo que ya he comentado, me ha gustado ver el futuro. Porque no nos engañemos, eso que hemos visto es el futuro o al menos así me gustaría que fuera. Hablamos de un pueblo entero (de la América profunda además) con la suficiente inteligencia emocional como para lidiar en todo momento y de puta madre con un caso como el de Lars. A mí me ha gustado verlo y ver la evolución de Lars, además incluso algunos momentos me han parecido cómicos.

-La actuación de Ryan Gosling y de Kelli Garner.

-Que no hay mucho artificio porque lo importante es sencillamente la historia y oye, a mí la historia me ha gustado, sin más.

LO QUE NO:

-Siento que lo pintan como una realidad de color de rosa pero es pura utopía, parece que un caso tan complejo como este se vuelve tierno y adorable y esas cosas no son así para nadie.

-Al comienzo de la película me ha costado meterme en el mood, menos mal que una vez dentro me he enganchado y fenomenal.

EL DATITO:

No me ha sido fácil encontrar información sobre curiosidades de la película y lo único que he encontrado no sé si es cierto o no, pero ahí va el supuesto dato. Por lo visto para ayudar con el mood de la película a Gosling, trataron a la muñeca en el rodaje como una persona real, haciéndole los cambios de vestuario en su propia caravana y llevándola al set de rodaje solo cuando le tocaba actuar.

Si es verdad me parece un buen dato, si es fake yo prefiero vivir con esta mentira.

EL MEME:

Nuevo género desbloqueado: ‘Películas para incels’.

El comienzo, si interpretamos como comienzo desde la sinopsis, promete pero qué pena que va perdiendo fuerza conforme avanza la película. Me fascina el universo que «crea» y lo digo así porque en ningún momento me parece que esta gente se mueva en la misma realidad que yo aunque lo gracioso es que sí y por eso nos parece raro. Y es que crea un ambiente muy parecido al que crea Wes Anderson, estás dentro pero no es tu mundo.

Toda la película me he debatido entre la ternura y el rechazo, entre la comedia y el drama. Me abstraigo y todo esto me parece dramático, luego el guión -fantástico- suelta alguna frase ingeniosa y me río. Qué raro todo.

Acertadísima la elección de Ryan Gosling. E imposible no compararla con El show de Truman pero esa sí que era tierna.

¿Comedia romántica?

Debería haber más películas como esta y que todo el mundo las viera cada cierto tiempo como ejercicio para recuperar, aunque fuera temporalmente, la fe en el ser humano.

Es tan ilusionante como utópico ver que ante la situación de Lars, toda su comunidad se vuelca en acompañarlo, incluso sin entenderlo. Importante el matiz de acompañar, ni siquiera ayudar, en un problema que ni queda definido del todo, ni él identifica, ni mucho menos verbaliza.

Qué importante estar, como dice la señora mientras hace ganchillo. Esa señora es, para mi, la absoluta referente de la película cuando en el momento en el que la familia de Lars les cuenta a los parroquianos la situación, ella es la primera en decir que no hay problema, que no ve mucha diferencia con Fulanita, que pone vestidos a sus gatos o con Menganito, que dona su dinero a una asociación de OVNIS. Con qué facilidad hacemos la vista gorda con unas cosas y cuánto nos cuesta aceptar otras que no están dentro de la normalidad, sea lo que sea eso.

La película será más o menos fantasiosa, pero a mi sinceramente me da igual. Lars es alguien que no ha sabido gestionar algunas cosas en su vida y en determinado momento se le hacen bola y le explota en la cara. Lars somos todos, o lo seremos en algún momento. Y me parece una forma estupenda de contar esto, por muy irreal que sea.

Me da pena que Ryan Gosling siempre tenga que encarnar a personajes con problemitas, pero es lo que mejor se le da, la verdad.

También es un alivio que el detonante y los motivos del delirio queden en cierta forma a la interpretación del espectador. Se nos dan algunas pinceladas de las posibles causas, pero ni son muy específicas, ni nos dan una resolución de las mismas. Por eso me ha parecido una película ideal para volver a ver de vez en cuando. Seguro que es fácil encontrarle nuevas lecturas viéndola en otros momentos vitales.

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