Guns Akimbo

Jason Lei Howden (2019)

 

¿Por qué he recomendado Guns Akimbo?

Honestamente, se me están acabando ya las películas que recomendar, así que he ido a mi watchlist de letterboxd y he cogido la primera que he pillado. ¿Y por qué estaba Guns Akimbo en mi watchlist? Porque su portada me llamó la atención. Si, amigos, como cuando elegíamos una película en el videoclub por la caja. La vi y me recordó a Swiss Army man, y eso fue suficiente. Guardo un gran recuerdo de ella, y si Daniel Radcliffe había hecho algo similar, quería verlo.

Y no me equivocaba mucho. Aunque peor, Guns Akimbo tiene ese tono desenfadado y bizarro, con un Daniel Radclife con “superpoderes” recien adquiridos y con bastante protagonismo a la banda sonora. No pasará a la historia del cine, pero a mi me ha entretenido el rato que ha durado.

Me gusta ese estilo Scott Pilgrim con referencias al mundo de los videojuegos, el sentido del humor que tiene, con algunos puntos que me han hecho reir, y en general la absurdez que se respira en todo momento. A veces incluso demasiada absurdez, pero se hace la vista gorda porque total, no voy a ponerme a pensar en esta película.

Es una película para hacerse unas palomitas, subir el volumen y disfrutar de los asesinatos con música a todo trapo. No tiene más. Bueno, si te pones intenso puedes sacar alguna reflexión de las redes sociales, pero ya hemos dicho que no estamos pa eso. Bebe de la pepsi de un litro y calla.

Personalmente quiero dar mérito a Daniel Radcliffe, que cuando acabó Harry Potter se propuso desligarse del personaje que le dio la fama y se dedicó a hacer teatro y otro tipo de personajes que lo alejaran un poco de la imagen que todos teníamos suya. Y aunque siempre será un poco ese niño de Hogwarts, creo que ha conseguido que se le tenga en cuenta al margen de eso, con papeles diferentes y arriesgados.

Por último debo decir que la película me ganó en el primer minuto cuando la voz en off de Daniel, a modo de narrador, explica “This is not a love story”. En mi cabeza es un guiño al mismo inicio de (500) Days of Summer, y eso es suficiente para ganarse mi admiración.

Expongo ya de antemano que Guns Akimbo, partiendo de que no pasará a la historia, a mí me ha cumplido. Es por eso que en las próximas líneas me dispongo a reivindicar el cine no pretencioso, las películas que saben que no son Scarface y que no pretenden que terminemos los créditos pegados a la silla, con el corazón en un puño y la mascarilla nadando en lágrimas. No todo proceso debe transformarnos.

Me reafirmo en que esta película no se merece más de dos estrellas, pero yo se las doy to contenta. Una para el protagonista y otra para toda la demás parafernalia. Y eso que puede ser que en el fondo sí que sea un poquito pretenciosa.

Además de reivindicar el cine como mero instrumento de pasatiempo, tengo que felicitar a Daniel Radcliffe. Ese tío está en su casa leyendo a saber cuántos guiones y eligiendo los más bizarros, apostando por trabajar en lo que le viene en gana. Solo puedo quererle porque la sombra de Harry Potter es bien larga y sinceramente creo que ya lleva varios años sabiendo reírse de ella.

Aparte de a Daniel Radcliffe, que básicamente se come la película él solo, he de mencionar los temazos (grande Ballroom Blitz) y en general la estética de neones. Luces, colores, loopings de cámara, ojos de pez, sangre y balas a cámara muy lenta. Todo abruma y marea para maquillar una historia más bien simplona, pero es que está claro que en lo exagerado está la virtud. El humor negro, la violencia, todo aquí es excesivo y sin trasfondo. No he visto muchas películas de este estilo y puede ser que me haya sorprendido más de lo debido, pero ahí estaba yo, riéndome a carcajadas de una salchicha cayendo al suelo o de una persona que pretende hacer autostop con pistolas clavadas en las manos. Me he dejado llevar por las risas y qué sé yo, dejadme ser feliz.

En definitiva, Guns Akimbo no será innovadora pero bien que hemos pasado el rato. Ahora, vaya pereza toda la parte final. Si la historia era mala estaba claro que no iba a remontar en la última media hora.

Lo mejor:

  • Que Ibai nos haya salvado de la tortura de escucharle narrar esto.
  • Insultar llamando millenial ?

Lo peor:

  • La clásica: Una persona experta en ejecutar a balazos incapaz de acertar ni un tiro de los primeros 150 cuando se trata de matar al protagonista.
  • ¿Me ha parecido ver un homenaje a Oldboy?

Si el otro día empece diciendo que Les Miserables cumplía su objetivo sobradamente de esta por desgracia no puedo decir lo mismo.

Pretende ser un film trepidante, loco, sangriento y con toques de humor negro y a penas lo logra. Si que tengo que darle el beneficio de entretener moderadamente. Los principales problemas que le veo son: un guion que no es que se le exija mucho pero es que te da aun menos, una caracterización de los personajes fallida en la mayoría de los casos (el vagabundo y Riktor me parecen bastante ridículos), un abuso de clichés y refritos del genero que roza lo bochornoso y por ultimo y mas importante no le encuentro la gracia a sus toques de humor. Por contra he disfrutado de Daniel Radcliffe desenvolviéndose sin varita mágica, los que hemos crecido con él siempre seguiremos su carrera de forma especial.

Entre las películas del genero que si tengo buen recuerdo estarían Natural Born Killers, Mad Max: Fury Road o Crank.

A priori era una película que tenía todas las características –vistas desde fuera- para no gustarme. A posteriori os digo que: me ha gustado. Sí, yo soy la primera sorprendida por este hecho.

Desde el principio la manera de situar la cámara, los encuadres, me recordaron a algo, no sé si al estilo de un director o a otra película. Todavía –escribo esto un día después de verla- no he conseguido adivinar a qué me recuerda, así que os agradecería que me dijerais vosotrxs posibles influencias que veáis en ella.

Cosas que no: el ritmo de la cámara al principio de la película. Entiendo que es tan rápido y dinámico para conseguir en el espectador la sensación de agobio que puede tener el protagonista pero, llamadme octogenaria, a mí me marea y me causa rechazo. Si no es una película paquistaní sobre maricones en el corredor de la muerte rodada en plano fijo me cuesta.

Cosas que sí: varias. En primer lugar el humor, simplemente la escena con el vagabundo es maravillosa. En segundo lugar como se desarrolla la actitud del personaje que, creo, va paralela a los aspectos técnicos de la cinta. Y, en tercer lugar, Daniel Radcliffe. No me gusta Harry Potter pero el recorrido que ha tomado tras el gigante Rowlingense me parece reseñable. Hay que destacar que no sé si este camino lo ha tomado porque prefiere alejarse de la gran industria y realizar películas más pequeñas o independientes o simplemente no le llaman para otro papel pero prefiero pensar lo primero. Recordad en estas líneas la increíble ‘Swiss army man’.

El club del cine ha conseguido una vez más, y sin que sirva de precedente, que no me deje llevar por mis prejuicios.

Mistakes were made.  Sabéis cuando intentáis hacer una gracia que, joder, en vuestra cabeza  es la hostia, sobretodo cuando hay  por medio algún tipo de estupefaciente, pero luego una vez llevada a cabo como se cae como el tipico gato gordo que intenta saltar y por lo que sea no sale bien, eso es Guns Akimbo. Entiendo que el director trata de usar los clichés del género, la peli da lo que promete eso es verdad. No me la pude ver del tirón y eso que dura como una peli de Disney, soporífera.

La historia es plana pero es de acción, a si que sin sorpresas. Informático, a lo Werid Science, debe rescatar a chica luchando contra el malo malisimo chalado. Daniel Ratclife y Samara Weaving hacen de la peli algo llevable, pero… qué demonios es su curro y con el guión maloso de la película poco mas podían hacer.

Me gustan la estética de videojuego shooter tipo Doom, pero creo si quieres ir por ahí mejor hacerlo a full, algunas mezclas (acción-video juego-comedia-mundo distopico-steampunk) no funcionan aunque se intente  muy fuerte. Los momentos cómicos mñe… excepto el «Mistakes were made» que si que me sacó una sonrisilla. El caos de Skizim es un intento de Mad Max a lo gato gordo otra vez. El personaje del mendigo es un intento de bufon a lo Dos colgados muy fumados que… mal también (ok boomer).

 Lo que más me gusto fue la banda sonora, bien traídos los temas electrónicos. La referencia a Cipress Hill, otro de los pocos puntos que si el global de la peli hubiera sido mejor en general me hubiera hecho gracia.  

El gore ultraviolento, la  estetica al son del musicón está genial, pero como lo demás es bastante ñordón se pierde el ritmo entre escenas de acción. No tuve ninguna sensación de tensión (creo que se intenta malamente con lo del contador de balas ), imprescindible para no quedarse sopa con estas pelis, que fue lo que me pasó a 20 min de acabar la peli.

He conseguido, no sin cierto esfuerzo, terminar Guns Akimbo. Cuando la puse, ni siquiera había mirado de qué iba (hay veces que prefiero no saber nada de una película antes de verla, aunque a veces sea imposible), y me encontré con un sinsentido que, a mi pesar, no mejora demasiado a medida que avanza.

La película mezcla, sin éxito, la acción y la comedia negra. En el primer caso, reconozco que es género que me resulta poco edificante si no hay una una historia sólida detrás con personajes interesantes (me viene a la cabeza el caso Bourne, por poner un ejemplo). Por otra parte, no encontré una sola escena graciosa en toda la película. Tenemos, pues, una película que no funciona ni como comedia ni como película de acción.

En cuanto a los personajes, es evidente que la película es una sátira, por lo que no debemos intentar tomárnoslos demasiado en serio. Aún teniendo esto en cuenta, ninguno me gusta, ni me convence, ni me hace gracia. El protagonista, Miles, interpretado por un Daniel Radcliffe que aún está tratando de quitarse de encima el sambenito de las gafas y la varita, es un pobre diablo sin amor propio al que su novia (Nova) acaba de dejar, su jefe le humilla en el trabajo y cuando llega a casa se dedica a beber cerveza mientras navega por la red. Resulta que un día se pasa de la raya vacilando a un grupo de macarras tarados malísimos (ridículo en todos los sentidos el villano principal, cuyo nombre no recuerdo) que manejan una especie de Deep Web llamada Skizm donde otros tarados como ellos se dedican a matarse entre sí mientras millones de personas siguen en directo, palomitas en mano, los acontecimientos (lo captamos, ácida crítica a la sociedad actual y su falta de empatía intensificada por la idiotización de las redes sociales). Los tarados van a su casa y no se les ocurre mejor castigo que taladrarle a Miles unas pistolas en las manos y apuntarlo a los duelos de colgados. A partir de aquí, veremos a Miles el resto de la película tratando de huir de Nix, una psicópata que se ha especializado en matar a todo fulano que se le ponga delante y ser la reina de Skizm. Resulta que Nix persigue a Miles para matarle por toda la ciudad. Si embargo, pese a ser una asesina experta y despiadada, es incapaz de matar a nuestro patético héroe, lo cual hace que los descerebrados espectadores de Skizm se vuelvan locos y las visitas no dejen de aumentar. Finalmente descubrimos que Nix en verdad no es mala por capricho, su familia fue asesinada siendo ella una niña y eso la ha marcado terriblemente, por lo que ahora mata (casi hasta me da pena la pobre). Ah, y el fuego le da mucho miedo, eso también es clave. Miles se da cuenta de que Nix es buena muy en el fondo y la convence de que Skizm la está utilizando y que además, justo ese día, casualidades de la vida, han asesinado a su padre, que era poli y la estaba buscando para redimirla de sus pecados y llevarla de nuevo por el buen camino. Nuestros héroes, antes enemigos, serán ahora aliados contra ese terrible mal que aflora en la sociedad, y juntos conseguirán vencerles (pese a que Miles nunca había disparado un arma hasta hacía unas horas). Nix, reconvertida en santa, se sacrifica, pues ya ha cumplido su objetivo en la vida, que era… no lo sabemos, pero no importa, ella murió contenta, y además venció su miedo al fuego. Por último, nos dejan un mensaje: la vida es cruel, pasan cosas malas, y Miles ha sobrevivido, pero se ha convertido en un héroe, y le volveremos a ver, pues esta gente se atreverá a hacer una segunda parte.

Lo reconozco, nunca he sido fan de este tipo de película. No es que necesite ver algo extremadamente profundo que me haga reflexionar, puedo ver una película tonta de vez en cuando, pero procuro que sean pocas. A veces sale bien, y paso un buen rato. Otras veces tocan Guns Akimbo y pienso que he perdido hora y media de mi tiempo.

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