Cat on a hot tin roof

  • 10 mayo, 2019
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Richard Brooks (1958)

 

Considero, aunque más bien podría usar la segunda persona del plural, a Tennessee Williams uno de los mejores analistas de su tiempo como bien nos demostró en Un tranvía llamado deseo, Baby doll, De repente, el último verano o Piel de serpiente, entre otras. Por lo que la película que hoy os traemos, basada en una obra homónima suya, no se queda atrás.

Dirigida por Richard Brooks, que a lo largo de su carrera acostumbró a adaptar la dramaturgia al séptimo arte como hizo con A sangre fría de Truman Capote –la película no la he visto pero el libro os lo recomiendo fervientemente-, quien realiza un trabajo de dirección titánico que, en ocasiones, rezuma y bebe del tiempo y del espacio teatral pero que consigue que la atmosfera agónica y agobiante traspase la pantalla. Cabe destacar, a modo anecdótico, que el proyecto se encargó en un primer momento a George Cukor pero finalmente no pudo encargarse de él y paso a manos de Brooks.

Una de las cosas que más perpleja me deja es cómo, a lo largo de toda la obra, los personajes van desnudándose, en algunos casos literalmente, de manera casi freudiana. Tras pasar el primer acto en el que nos han presentado a todos ellos, de una forma sutil cada uno va desmembrándose para mostrar quienes son y por qué son así. La verborrea descontrolada del citado primer acto asusta y espanta – a mí me recuerda a las primeras películas de los hermanos Marx- pero es necesaria para introducirte en su atmósfera, en su clima denso y casi palpable.

Brooks se sirve de todo tipo de detalles para mostrarnos no solo lo evidente sino también lo que se esconde de la cámara por lo que hay que estar muy atento a los fuera de campo y, sobre todo, a los espejos.

El sexo, o la ausencia de él, es un protagonista más que hace acto de presencia en esa elipsis que nos conduce al The End donde vemos a un sereno Paul Newman ya reconciliado con su pasado.

Como es una adaptación teatral considero necesario destacar los espacios en los que se desarrolla la obra y, como habréis podido comprobar, son estrictamente tres; 1) La habitación de Brick y Maggie, en el piso superior, un espacio violento y sincero donde se sacan los trapos sucios. 2) El sótano donde se guarda el pasado y se revela la verdad del presente, donde los sentimientos afloran. 3) El piso de abajo junto con el exterior que representan el lugar donde la verdad saldrá a la luz, el lugar donde el hermano mayor de Brick y su esposa intentarán “luchar” por sus intereses de cara a una jugosa herencia, y también donde Brick, en medio de una significativa tormenta, romperá su muleta teniéndose que apoyar en Maggie, sutil metáfora de lo que sucederá más tarde.

Para terminar os dejo un dato que considero interesante y revelador y es que la mentira del embarazo de Maggie se trata de diferente manera. En el libro Brick es violado literalmente por su esposa para poder quedarse embarazada –aguanta Pamela, no hables del machismo, sé fuerte-. En la película, ella miente a su suegro diciendo que va a tener un bebé, y Brick, en una explosión de rebeldía, y sobre todo de comprensión hacia su progenitor —quien al borde de la muerte es capaz de redimirse—, sabiendo por primera vez lo que quiere, decide apoyar la mentira de Maggie entrando con ella en la habitación donde les espera la cama de matrimonio, el lugar donde las parejas sufren, y también se reconcilian.

QUÉ OBRA DE ARTE.


Al igual que le sucede con los musicales, las adaptaciones de obras teatrales en el cine no acaban de convencerme y más cuando los personajes y la trama funciona de esta manera exagerada y artificial, tan teatral, tan sintética, tan absurdamente falsa. No se si esto viene motivado por el hecho de que sea una adaptación o debido al cine de la época, pero esos personajes son una pantomima industrial que difícilmente hacen que me sienta identificado o conmocionado con sus circunstancias.

Quitando toda esa puesta en escena exageradamente ficticia, la historia la verdad es que me resulta atractiva y consiguió engancharme, algo que me sorprendió bastante ya que me esperaba un bodrio insoportablemente considerable. Un desarrollo interesante con traumas y complejos pasados impactantes siempre motivados por lo de siempre, el amor. El amor hacia un padre, el amor hacia el dinero, el amor hacia tu amante gay. En realidad estamos frente a una profunda reflexión sobre la pasión, la avaricia, la codicia, el amor y la familia, que se queda a medio camino no solo por los repentinos cambios de sentir y de pareceres absurdamente tratados por una instantánea iluminación o por ese despertar tan oportuno, sino también por lo que he comentado antes, por la ridícula exageración artificial llevada al extremo con esos desplantes, esos gritos y esos gestos tan sumamente desmesurados.

Aun así, me parece una película fácil de ver y entretenida, en la que se me escapa por completo la clasificación por expertos como obra maestra, pero que es interesante. No la volvería a ver.

No sé si en los cincuenta la gente se comportaba como si viviera en una obra de teatro o si son las películas de la época las que no se preocupaban de ser realistas. Sea como sea, me es imposible sentirme identificado con estos personajes; todo el día gritando, gesticulando y comportándose como imbéciles. Una barrera que me impide meterme en la película y disfrutar plenamente de ella.

Partiendo de este (gran) hándicap, diré que lo que más me ha sorprendido es algo de lo que me he enterado después de verla: Brick es gay. BOOM. Mindblowing.

La verdad es que eso da sentido a muchas cosas que no acababan de cuadrar: el trauma que se pilló tras la muerte de su “amigo”, la repulsión hacia su mujer… La pregunta es por qué algo tan importante en la trama y en el desarrollo del protagonista se deja casi a la interpretación del espectador. ¿O estaba claro y yo con mis hetero-ojos no me he enterado de nada? Pudiera ser.

El caso es que tenemos a un tío traumatizado por la muerte de su amante y lleno de odio hacia su padre porque no le quiere. Ah, y también tiene una mujer-esclava por la que solo siente rechazo (lo cual ahora tiene cierto sentido). Ella, en compensación, se muestra más devota con cada nuevo desprecio que sufre. Real love, guys.

Al final Brick incluso acaba follándosela como recompensa. No es que le guste, tampoco nos flipemos, pero después de haber resuelto todos sus problemas y traumas, ya está listo para darle su merecido premio a la chica que le hace los recados. Y ella tan feliz, pa qué quiere más. CIERRA EL PESTILLO QUE HOY SE LÍA.

Luego tenemos la trama de Amancio Ortega. El tío que levantó un imperio de la nada pero que no amó a nadie más que a su padre vagabundo. Porque solo se puede amar de verdad si eres pobre.

Lo cierto es que en esta parte se tratan temas interesantes como lo efímera que es la vida, el sentido esta o la dedicación completa al trabajo sacrificando la faceta más personal.

¿Vale la pena sacrificar tu vida a cambio de dinero? ¿Es algo realmente importante dejar un legado en este mundo para sentirse realizado? ¿Tiene algún sentido o propósito mismo la vida en sí o sólo es un cúmulo de momentos vividos y que más tarde o más temprano se acaban olvidando?

Muchas preguntas y una sola respuestas: MENDACITY

Es la palabra estrella de la peli. Big Daddy, aunque un poco tarde, se da cuenta de que todo es una farsa. Todos a su alrededor se comportan como actores, interpretando el papel que les ha tocado para conseguir lo que creen que se merecen. Viven de las apariencias y de no salirse de lo establecido. Toda su vida pierde sentido cuando se da cuenta de que va a morir. Una pena que haya tenido que tener cáncer para darse cuenta de que los billetes no le van a hacer feliz ni más cercano a su familia.

Una reflexión importante pero que se da de una forma demasiado apresurada para ser creíble. En apenas una hora es consciente de todo lo que ha hecho, el tiempo desperdiciado y lo mal (poco) trato que ha tratado a su familia.

Por supuesto se reconcilia con su hijo en cinco minutos y este tiene su final feliz, con polvo incluido. No podía ser menos para ti, Paul Newman, con lo guapo que eres.

  • TEST DE BECHDEL

Las mujeres de esta peli son para echarles de comer aparte. Entiendo el rol que tienen por la época y tal, pero aparte de eso ¿tenían que comportarse todas como auténticas chifladas?

Dicho esto diría que sí pasa el test en algunas conversaciones entre Maggie y alguna de las otras mujeres (y niñas) de la casa, aunque generalmente es para insultarse o reprocharle que no está embarazada. Tendrá que valer.


Sabias que…la película se estreno en Septiembre de 1958 y fue todo un éxito en su momento con una recaudación de 10 millones de dolares.

Nunca he sido muy fan de las películas que se ruedan en una misma localización, siempre me parece que es ponerse limites absurdos, aun así no es lo que menos me ha gustado, pero he de reconocer que como adaptación de obra de teatro me la imagino funcionando mejor de manera original.

Este film, centrado en las relaciones psicológicas de una familia rica, en la que se contraponen continuamente el amor con el dinero, la verdad y la mentira,herencias, conveniencia, avaricia y muchos otros conflictos que nunca estarán desfasados pero que quizás para mi gusto los expone de forma muy poco sutil. Me siento un espectador que atiende a una serie de discusiones muy directas, que apenas dejan entrever nada de la forma de actuar de las personas y que se arrojan continuamente obviedades que puedes ir recogiendo para acerte el abc de los temas mas comunes entre seres humanos. La parte mas rescatable es precisamente la mas velada, la homosexualidad, que después de indagar un poco mas en las diferentes versiones de la película no me queda claro si la que he visto es la libre de censura. No obstante, es precisamente la mayor sutileza en cuanto al tema la que le da mayor fuerza y carácter a la represión que sufre el protagonista.

La critica encumbra como pareja dorada a los dos protagonistas, pero para mi la mejor interpretación y el personaje en definitiva que mas me gusta es Big Daddy. Por cierto, la edición de sonido es insufrible y las voces se hacen un chillido estridente bastante difícil de digerir.

En definitiva, siempre me cuesta hacer criticas sobre películas tan antiguas con las que me cuesta conectar y que en tan alta estima están, pero la realidad es que en este caso lo que mas he sentido ha sido desinterés, por los personajes, por la forma de exponer los temas y por la trama.

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